Crónica escrita por Elena Martinez, Balance Temporada Baby Basket de la temporada 2017.

No eran muchos. Y eran tan pequeños que casi podían esconderse detrás del balón. Muchas miradas inquietas, impresionadas por un pabellón tan grande, la casa del Club Baloncesto Navalcarnero, su nuevo hogar. Los protagonistas, en la cancha. En las gradas, respeto. La primera piña con todos sentados en el suelo. Dos figuras clave comenzaban a dirigir esa pequeña nave hacia una gran aventura: el equipo. El primer puerto fue la confianza. Entreno a entreno el conjunto de niños se convertía en grupo.

Piña Balance Temporada Baby Basket

Carreras, botar el balón, el tiro a canasta, defensa, cambia de mano, pases,… todo se aprende jugando. Al principio todo va muy rápido, pero llega un momento en que cuesta avanzar, parecen trabados, la canasta parece estar en el cielo y no entran los balones, hay días dispersos, de rebeldía, en los que el trabajo parece muy duro. Pero la constancia siempre tiene premio. Cambiar cuesta y quienes llevan el timón lo saben y maniobran para seguir navegando. Repetimos juegos, repetimos risas. Mañana, tú y tú seréis los ayudantes, hoy has estado muy bien, el próximo día tú lo tienes que hacer mejor, confiamos en vosotros, lo vais a hacer bien… ¿Y si hacemos un mannequin challenge?

manequin challenge Balance Temporada Baby Basket

Un camión del Ayuntamiento descarga las nuevas canastas y el cielo ahora se toca con las manos. Se oyen risas cuando el balón acaricia por dentro la red.

Miguel Balance Temporada Baby Basket . Canastas Pequeñas Balance Temporada Baby Basket Club de Baloncesto Navalcarnero

Carreras, botar el balón, el tiro a canasta, defensa, cambia de mano, pases… juegan y perseveran…y aprenden a dar lo mejor de si para que el equipo brille. Y llega la primera sorpresa, el Campus navideño. Muy especial, muchas actividades, la amistad se va consolidando. ¿Seguimos entrenando a la vuelta? El esfuerzo se ve recompensado: el primer partido de competición (sin marcador, claro) ¡¡y fuera de casa!! De momento, un uniforme prestado pero ya todos de uniforme. Todos iguales. El grito de los tigres salvajes y su pancarta, al cielo.

El Alamo Balance Temporada Baby Basket

El equipo técnico incorporaba a un gran “ayudante”. Más entreno, más equipo, más competiciones ahora como equipo local, uniforme nuevo, nuevos amigos. Son bienvenidos al equipo, somos más, somos más fuertes. Cómo pasa el más pequeño, que maravilla. Como tira a canasta ese figura, como defiende ese perro de presa, qué agilidad y qué fuerza atacando de la que fue la única chica durante mucho tiempo, quizá demasiado. Todos aportan. Hacen grande el Club de Baloncesto Navalcarnero siendo tan pequeños.

partido Balance Temporada Baby Basket Club de Baloncesto Navalcarnero

Aún hay ocasiones en que puedes volver a sonreír con la bandada de pollitos persiguiendo todos a la vez el balón, o con esos tiros a la propia canasta que dejan estupefacta y divertida a la afición, pero va camino de ser sólo un recuerdo. Cada uno va ganando su papel, su posición en el juego, tiene la vista en sus compañeros, están enchufados en los partidos. Y vamos llegando al final de la temporada. Fiesta del Basket como excusa ideal para jugar con otros equipos y volver a casa con un recuerdo, la última salida, unos trinas en un banco corrido, y de repente el último entreno.

Fiesta Baby-Basket organizada por la Federación de Baloncesto de Madrid Balance Temporada Baby Basket Club de Baloncesto Navalcarnero

¿Un campamento de verano? Por qué no. El año que viene, más y mejor. Y volverá a subir al cielo de Navalcarnero el grito de los tigres salvajes desde esa pequeña nave pilotada por las manos expertas que les han llevado a ese puerto final tan esperado.

¡BUEN TRABAJO EQUIPO!

Balance Temporada Baby Basket Club de Baloncesto Navalcarnero